En los primeros compases del año, el encarecimiento de los alimentos comienza a sentirse con nitidez en Villa Elisa, donde las compras cotidianas reflejan el impacto de las subas registradas en todo el partido de La Plata. Durante enero, las frutas y verduras encabezaron los aumentos mensuales del rubro Alimentos y Bebidas, explicando más de un tercio de la variación total, según relevamientos privados. La situación, que se replica a escala urbana, adquiere en los barrios un rostro concreto y cercano: el de la verdulería de confianza y la cuenta que ya no cierra como antes.
En comercios de la zona, los precios de productos frescos y de consumo habitual evidencian cambios frecuentes, con incrementos que se suceden en lapsos breves. Verduras de hoja, frutas de estación y mercadería básica registran valores más elevados que semanas atrás, configurando un escenario que obliga a vecinos y comerciantes a revisar hábitos y cálculos casi a diario.
Precios que se mueven rápido en los comercios barriales
Los vendedores coinciden en describir un mercado inestable, donde los aumentos mayoristas se trasladan de manera casi inmediata a los mostradores. “Los valores vienen cambiando semana a semana”, señalan, en una dinámica que dificulta sostener referencias claras y genera tensión en la relación con los clientes. En Villa Elisa, como en otros puntos del partido, la volatilidad de los precios se vuelve parte de la rutina comercial.
Ajustes en el consumo y preocupación vecinal
Para las familias del barrio, el impacto se traduce en decisiones concretas: reducir cantidades, elegir alternativas más económicas o directamente postergar compras. Así, el alza de frutas y verduras no aparece como un dato abstracto, sino como un elemento que condiciona la vida diaria y reaviva la preocupación por la inflación en el inicio del año. En las calles y comercios de Villa Elisa, el aumento del costo de vida vuelve a instalarse como tema central de conversación.
