A 11 años de Ni Una Menos, La Plata vuelve a marchar

Este 3 de junio se cumplen once años de la primera movilización de Ni Una Menos, el movimiento que marcó un antes y un después en la lucha contra las violencias por motivos de género en Argentina. En La Plata, organizaciones feministas, sociales, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos volverán a las calles para reclamar políticas públicas, justicia para las víctimas y el fortalecimiento de los dispositivos de prevención y asistencia.
La convocatoria local se enmarca en una jornada nacional que tendrá réplicas en distintas ciudades del país bajo una consigna que mantiene toda su vigencia: exigir una sociedad libre de violencias y garantizar el derecho de mujeres y diversidades a vivir una vida digna y sin miedo.
Los números de una emergencia que no termina
A más de una década del surgimiento del movimiento, las cifras continúan reflejando la dimensión estructural del problema. Durante 2025 se registraron 200 víctimas directas de femicidio en Argentina, lo que equivale a una mujer asesinada cada 36 horas. En la mayoría de los casos, los agresores pertenecían al círculo íntimo de las víctimas y los hechos ocurrieron en espacios domésticos.
Detrás de cada femicidio también quedan consecuencias profundas para las familias y comunidades. El año pasado, 144 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de estos crímenes.
Las organizaciones advierten además sobre el crecimiento de nuevas formas de violencia vinculadas a entornos digitales, el aumento de los discursos de odio y el recrudecimiento de las agresiones contra mujeres trans, travestis y personas de la diversidad sexual.
Agostina, Dulce y Noelia: nombres que interpelan
La movilización de este año está atravesada por casos recientes que conmocionaron al país. Entre ellos se encuentra el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, cuya búsqueda estuvo marcada por demoras y fallas institucionales. También se suman los reclamos de justicia por Dulce María Beatriz Candia y Noelia Carolina Romero, víctimas de violencia extrema en distintos puntos del país.
Para los colectivos feministas, estos casos evidencian que la violencia machista no es un hecho aislado sino la expresión más brutal de una problemática que atraviesa a toda la sociedad.
El debate por las políticas públicas
Uno de los principales reclamos de la jornada apunta al fortalecimiento de las herramientas estatales destinadas a la prevención y atención de las violencias de género. Diversas organizaciones vienen advirtiendo sobre el impacto que tienen los recortes presupuestarios y la reducción de programas específicos en la capacidad de respuesta frente a situaciones de riesgo.
También cuestionan el debilitamiento de espacios de acompañamiento y asistencia, al considerar que muchas mujeres y diversidades encuentran cada vez más obstáculos para acceder a protección, asesoramiento jurídico y apoyo económico cuando intentan salir de contextos violentos.
La Plata vuelve a ocupar el espacio público
En la capital bonaerense, la movilización busca recuperar el espíritu que dio origen a Ni Una Menos en 2015: transformar el dolor en acción colectiva y convertir la demanda social en una agenda pública permanente.
A once años de aquella primera marcha, la consigna sigue resonando con la misma fuerza. Porque detrás de cada cifra hay una historia, una familia y una comunidad atravesada por la violencia. Y porque el reclamo por una vida libre de violencias continúa siendo una deuda pendiente de la democracia.
