Colombia intensifica los rescates tras el terremoto de 7,4

Al menos 224 personas murieron y más de mil resultaron heridas. Hay edificios colapsados, cientos de personas desaparecidas y hospitales al límite. El Gobierno declaró el desastre nacional y desplegó equipos de rescate en las zonas más afectadas.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia el lunes por la mañana y provocó una de las emergencias más graves de los últimos años en el país. El movimiento dejó al menos 224 muertos y más de un millar de heridos, según los últimos balances difundidos por las autoridades, mientras continúan las tareas de búsqueda entre los edificios derrumbados.
El sismo se produjo a las 7:34 de la mañana, hora local, y tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos 103 kilómetros de profundidad, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano. El movimiento se sintió con fuerza en buena parte del centro y el occidente del país.
La magnitud de la tragedia todavía está siendo evaluada. Los primeros balances oficiales fueron aumentando durante las horas posteriores al terremoto, a medida que los equipos de emergencia pudieron acceder a las zonas afectadas y localizar nuevas víctimas.
Cali y el Eje Cafetero, entre las zonas más golpeadas
Entre las ciudades con mayor cantidad de víctimas aparece Cali, donde las autoridades contabilizaron 95 personas fallecidas, 949 heridas y 239 personas reportadas como atrapadas. Además, se registraron 45 estructuras con colapso total o parcial y otras 93 edificaciones con daños preliminares.
Pereira, en el departamento de Risaralda, también sufrió graves consecuencias. La ciudad y otros municipios de la región concentran una parte importante de las víctimas mortales. El Eje Cafetero se convirtió así en uno de los principales focos de las operaciones de emergencia.
También se registraron víctimas en Quibdó, Manizales y distintos municipios del Valle del Cauca, mientras que numerosas localidades sufrieron daños en viviendas, edificios públicos, hospitales, aeropuertos, rutas y otros servicios esenciales.
En algunas localidades la destrucción fue especialmente importante. En El Cairo, Valle del Cauca, una población de aproximadamente 7.000 habitantes, se estima que hasta el 80% de las viviendas y edificios resultaron dañados o parcialmente derrumbados.
La emergencia también provocó problemas en el sistema de transporte aéreo. Seis aeropuertos registraron interrupciones de sus operaciones, mientras las autoridades evaluaban posibles daños estructurales.
Búsqueda de sobrevivientes y cientos de desaparecidos
Con edificios todavía inestables y personas posiblemente atrapadas bajo los escombros, las primeras horas posteriores al terremoto se transformaron en una carrera contra el tiempo.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró la situación de “desastre nacional” y ordenó la movilización de las fuerzas militares y policiales, además de equipos de ingenieros, rescatistas y perros especializados en búsqueda de personas.

En Cali, las autoridades informaron que 188 personas permanecían desaparecidas, mientras familiares y amigos recurrían también a las redes sociales y los medios de comunicación para intentar localizar a personas con las que habían perdido contacto.
Los equipos de emergencia continúan trabajando entre los edificios colapsados. Las autoridades consideran especialmente importantes las primeras 72 horas posteriores al desastre para encontrar sobrevivientes.
La situación también afecta a ciudadanos extranjeros. El Gobierno español informó que 164 ciudadanos españoles permanecían sin localizar, aunque hasta el momento no tenía constancia de españoles fallecidos o heridos.
Hospitales al límite y problemas de infraestructura
La cantidad de heridos generó una fuerte presión sobre los sistemas sanitarios de las zonas afectadas. Algunos hospitales comenzaron a acercarse al límite de su capacidad y se produjeron evacuaciones en los puntos más comprometidos.
La emergencia no se limita a las víctimas directas del terremoto. El colapso o daño de edificios, hospitales, aeropuertos y sistemas de transporte complica la llegada de asistencia y el traslado de pacientes.
En varias ciudades también se adoptaron restricciones de circulación y toques de queda, después de que se registraran amenazas de saqueos. En Cali, el alcalde Alejandro Eder anunció el refuerzo de la presencia de la Policía y el Ejército en las zonas más afectadas.
Ya se registraron 47 réplicas
El terremoto principal fue seguido por una intensa actividad sísmica. El Servicio Geológico Colombiano registró 47 réplicas, aunque ninguna alcanzó la magnitud del movimiento principal.
La mayor de esas réplicas llegó a 4,8. El organismo advirtió que es posible que continúen produciéndose nuevos movimientos durante los próximos días, semanas o incluso meses, ya que las réplicas forman parte del proceso de liberación de energía posterior a un gran terremoto.
Esta situación representa una dificultad adicional para los equipos de rescate, ya que deben trabajar en estructuras que pueden haber quedado debilitadas por el primer movimiento.
Colombia comienza a recibir ofertas de ayuda internacional
La magnitud de la emergencia generó rápidamente ofrecimientos de asistencia desde distintos países y organismos internacionales.
La Unión Europea anunció que activó su sistema satelital Copernicus para colaborar con las operaciones de rescate y ayuda humanitaria. También informó sobre la movilización de fondos y la coordinación de asistencia a través de organismos como la Cruz Roja.
Por su parte, Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares para colaborar con Colombia frente a las consecuencias del terremoto.
El Gobierno argentino también expresó su solidaridad y manifestó su disposición a enviar ayuda y brindar asistencia a las autoridades colombianas.
Además, Venezuela ofreció equipos de rescate y ayuda humanitaria, especialmente personal especializado para trabajar en la búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.
La ONU, en tanto, informó que todavía no había recibido una solicitud formal de asistencia por parte del Gobierno colombiano, aunque aseguró que sus equipos en el país permanecían movilizados y preparados para colaborar si las autoridades lo solicitan.
El Gobierno busca coordinar la emergencia

El presidente Abelardo de la Espriella se trasladó hacia las zonas más afectadas para supervisar las operaciones. El mandatario aseguró que el Gobierno movilizó todo el aparato militar y policial disponible y anunció también medidas de asistencia para personas cuyas viviendas hayan sufrido daños.
Mientras continúan las tareas de rescate, las autoridades advierten que el número definitivo de víctimas todavía no puede establecerse. La prioridad es localizar a las personas desaparecidas, atender a los heridos y garantizar condiciones de seguridad para quienes permanecen en las zonas afectadas.
El terremoto dejó además miles de personas con viviendas dañadas y una infraestructura que deberá ser evaluada antes de avanzar hacia una etapa de reconstrucción. Por ahora, la emergencia continúa abierta y los equipos de rescate trabajan contrarreloj entre los escombros.
Fuentes consultadas: La Vanguardia · EL PAÍS · BBC Mundo
