Desempleo en Gran La Plata: 9,5% y el ajuste que duele

El ?ltimo informe del INDEC confirm? lo que los vecinos de City Bell, Gonnet, Ringuelet y Villa Elisa ya padecen en el d?a a d?a: la falta de trabajo se profundiza. Con un desempleo que duplica los niveles previos a la gesti?n actual y alcanza a 45 mil personas en la regi?n, las promesas de «reactivaci?n en forma de V» quedaron sepultadas bajo el peso de la recesi?n y el ajuste ortodoxo.
Por Redacci?n 1894Radio
Los n?meros fr?os del INDEC suelen llegar con delay a los barrios. Pero cuando finalmente aterrizan, confirman la peor de las sospechas: el Gran La Plata vive una crisis laboral sin precedentes recientes. El cuarto trimestre de 2025 cerr? con una tasa de desocupaci?n del 9,5% en el aglomerado que integran La Plata, Berisso y Ensenada. Esto es, 45 mil personas que buscan trabajo y no encuentran, un ej?rcito de excluidos del sistema que engrosa las filas de la econom?a informal, las ollas populares y la desesperanza.
La cifra no es solo alta: es pol?ticamente explosiva. Significa que el desempleo en nuestra regi?n est? 2 puntos por encima de la media nacional (7,5%) y muy lejos del 6,4% que el propio INDEC registraba en el cuarto trimestre de 2024, antes de que el ajuste se profundizara. En apenas un a?o, la foto empeor?. Y el gobierno nacional, lejos de ofrecer respuestas, parece mirar para otro lado mientras la motosierra pasa.
El interior tambi?n existe (y sufre)
El relato oficial insiste en mostrar indicadores macro como si fueran espejos donde toda la Argentina debe mirarse. Pero la realidad del interior del pa?s, y puntualmente de la regi?n Pampeana, desmiente cualquier atisbo de recuperaci?n uniforme. Mientras el Gobierno celebra la baja de la inflaci?n mayorista, en el Gran La Plata la subocupaci?n trepa al 19,9% y los ocupados demandantes de empleo (los que tienen un trabajo pero necesitan otro para llegar a fin de mes) alcanzan al 24,6% de la poblaci?n econ?micamente activa.
?Qu? significa esto? Que 1 de cada 4 trabajadores platenses tiene un empleo precario, mal pago o de tan pocas horas que no le alcanza ni para cubrir la canasta b?sica. Son los nuevos pobres que el ajuste silencioso empuja a la supervivencia.

Zona Norte: el espejismo de la clase media
City Bell, Gonnet, Ringuelet y Villa Elisa suelen ser vistas como «burbujas» de bienestar dentro del casco urbano. Pero el derrumpe econ?mico no entiende de c?digos postales. Los comercios de la calle Centenario o de la avenida M?rquez, otrora pujantes, hoy muestran persianas bajas y carteles de «alquiler». Las ferias informales se multiplican en las plazas, y los j?venes de clase media que antes so?aban con un primer empleo formal hoy engrosan las filas de la changa y el trabajo precario.
El INDEC no desagrega por localidad, pero la tendencia es clara: cuando el desempleo juvenil a nivel pa?s trepa al 16,8% en mujeres y 16,2% en varones de 14 a 29 a?os, no hay barrio privado ni country que aisle a los pibes de la falta de futuro. La salida laboral para muchos ya no es una oficina o una f?brica, sino el reparto en apps o la construcci?n en negro.
Un gobierno que no da respuestas
La pregunta que flota en el aire es simple: ?qu? ha hecho el gobierno nacional para evitar este desastre? Hasta ahora, las se?ales han sido contradictorias. Por un lado, se mantiene un ajuste fiscal feroz que lic?a partidas clave para el empleo p?blico (uno de los principales motores de la ciudad de La Plata) y paraliza la obra p?blica, un rubro que en City Bell y Villa Elisa sosten?a a cientos de alba?iles y peque?os contratistas.
Por el otro, las promesas de desregulaci?n laboral no han generado el «boom» de contrataci?n que pregonaban los gur?es del libre mercado. Lo que s? creci? es la precarizaci?n: m?s trabajadores sin aportes, m?s monotributistas que no llegan a fin de mes y m?s familias que recurren a la ayuda estatal justo cuando el Estado se retira.
Mientras tanto, el discurso oficial insiste en que «lo peor ya pas?». Pero los datos del INDEC para el Gran La Plata dibujan un panorama opuesto: el desempleo creci? casi un punto en un solo trimestre (de 8,8% a 9,5%), lo que indica que la recesi?n sigue teniendo cola larga en la regi?n.
El contraste con otras regiones
La inequidad territorial tambi?n queda al desnudo. Mientras el Norte y Cuyo muestran tasas de desempleo de un d?gito bajo (4,2% en el Noroeste, 4,9% en Cuyo), la regi?n Pampeana, motor hist?rico del pa?s, se desangra. El Gran La Plata, junto a Mar del Plata y San Nicol?s, encabeza el ranking de angustia laboral, muy por encima de Rosario (6,5%) o C?rdoba (8,8%).
Esto no es casual: responde a un modelo que concentra recursos y oportunidades en unos pocos polos, mientras abandona a su suerte a las econom?as regionales y a los grandes centros urbanos del interior que dependen del consumo interno y del Estado. La motosierra, aplicada sin anestesia, corta carne viva y aqu? lo estamos sintiendo.
Un 2026 que arranca con m?s preguntas que certezas
Con estos datos sobre la mesa, la pregunta que surge es c?mo se enfrentar? el nuevo a?o. El gobierno nacional insiste en que la recuperaci?n ser? en «V», pero los n?meros muestran una «L» bien extendida. Para las familias de Ringuelet, de Gonnet o de Villa Elisa, la ecuaci?n es sencilla: sin trabajo no hay futuro. Y si el Estado no interviene para generar empleo genuino, proteger a los sectores m?s castigados y reactivar la obra p?blica, el 2026 ser? un a?o de mayor tensi?n social, m?s pobreza y m?s desencanto.
Mientras tanto, las autoridades nacionales siguen festejando el equilibrio fiscal. El problema es que, para 45 mil platenses, el equilibrio no alcanza para llenar la heladera.
