En su columna en Encuentro en la Rambla, Sergio Antonucci, propone un recorrido sensible por la obra de Jorge Fandermole, uno de los grandes referentes de la trova rosarina. Nacido en Pueblo Andino en 1956, autor de canciones entrañables como Era en abril y Canción del Pinar, Fandermole consolidó una trayectoria que combina poesía, música popular y un profundo vínculo con las historias del litoral .
La columna se detiene especialmente en “Oración del Remanso”, una de sus composiciones más celebradas, escrita en 1998. Sergio destaca su delicadeza poética y la capacidad de retratar la vida de los pescadores del Remanso Valerio, un barrio ribereño ubicado entre Rosario y Granadero Baigorria. Allí conviven la belleza del Paraná, el trabajo duro, el riesgo cotidiano y la esperanza de quienes viven del río. La canción, interpretada por artistas como Liliana Herrero, Mercedes Sosa, Soledad Pastorutti y Ana Belén, se volvió un himno para la zona y multiplicó el interés por ese paraje costero .
Fandermole conoció el lugar casi por azar: viajando por la Ruta 11 vio un cartel oxidado que anunciaba el Cristo Pescador, un santuario levantado por las familias del lugar tras varias tragedias en el río. Esa curiosidad lo llevó a quedarse varios días, conversar con pobladores y absorber la atmósfera que luego transformaría en canción. El resultado es una obra que mezcla paisaje, identidad y espiritualidad popular, y que expresa —como señala Sergio— “un vuelo poético difícil de encasillar” .
La columna también recupera un testimonio del propio Fandermole, quien define su llegada a la música como un “azar afortunado”. Aunque estudió agronomía y tuvo otros proyectos de vida, la emergencia de la trova rosarina en los años ochenta abrió un camino que lo llevó a convertir la música en su lenguaje principal: una forma de entender el mundo y agradecer lo recibido.
“Oración del Remanso”, cierre perfecto de la columna, vuelve a sonar como lo que es: una de las grandes canciones argentinas dedicadas al río, al trabajo y a la dignidad de quienes lo habitan.
