La Cepal advierte que el bajo crecimiento frena a América Latina

El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, presentó este miércoles en República Dominicana un documento que vincula el estancamiento regional con la nueva disputa geopolítica entre potencias.
El bajo crecimiento económico es hoy el principal freno a las transformaciones que necesita América Latina. Así lo planteó José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), al presentar el documento Cómo gestionar las transformaciones en la nueva era geopolítica. La exposición se realizó este miércoles 7 de octubre desde República Dominicana, según informó el diario mexicano La Jornada.
La mayoría de los países de la región sigue sumida en la trampa del desarrollo. Entre 2016 y 2025, la región creció sólo 1.3 por ciento anual en promedio, una cifra que el funcionario consideró que debería ser una preocupación central para los gobiernos. Para Salazar-Xirinachs, cuando un país atraviesa cambios profundos, eso se refleja en tasas de crecimiento más altas; por eso, una economía que crece poco difícilmente se esté transformando.
El economista costarricense aclaró que el crecimiento no lo es todo, pero sostuvo que sin una expansión alta y sostenida resulta muy difícil avanzar. «Sin crecimiento es difícil crear empleo de calidad, reducir pobreza», señaló, y sumó entre las metas afectadas la construcción de infraestructura, el financiamiento de los sistemas de salud, educación y protección social, la productividad y la gestión de los recursos naturales.
Las tres trampas y la nueva geopolítica
El diagnóstico de la Cepal parte de lo que el organismo denomina las «tres trampas del desarrollo». Según Salazar-Xirinachs, la geopolítica entró de lleno en la agenda regional mientras América Latina arrastra la baja capacidad para crecer y transformar; la alta desigualdad, baja movilidad y débil cohesión social; así como capacidades institucionales débiles y gobernanza poco efectiva.
El titular del organismo explicó que hoy la tecnología, la energía, los minerales, el comercio, la inversión y las cadenas de suministro ocupan un lugar central en la competencia entre países y la rivalidad entre potencias. Eso tiene consecuencias directas para la región, porque define dónde se invierte, qué se produce, dónde se localizan las cadenas de valor y quién accede a determinadas tecnologías.
Sin embargo, el diagnóstico no fue solo negativo. Salazar-Xirinachs sostuvo que la nueva geopolítica también abre oportunidades, porque la región cuenta con una serie de activos que se han revalorizado en este nuevo contexto. Para aprovecharlas, planteó que contar con recursos no garantiza el desarrollo: hacen falta estrategias claras, instituciones fuertes, planes para agregar valor y conocimiento, diversificar alianzas y anticipar escenarios.
Argentina, por encima del promedio regional
En el caso argentino, las proyecciones más recientes del organismo, difundidas en agosto, ubican al país entre los de mayor expansión de la región. La economía argentina crecerá 3,3% en 2026 y 3,4% en 2027, según las nuevas proyecciones de la Cepal, frente a un promedio regional estimado en 2,2% este año y 2,5% el próximo.
El dato argentino representa una desaceleración respecto del 4,5% registrado en 2025. Según el análisis de la Cepal, una de las diferencias del caso argentino fue el peso del consumo privado: la Argentina registró en 2025 la mayor contribución del consumo privado a la expansión del PBI dentro de los países analizados.
Aun así, el organismo advirtió que sostener ese crecimiento en el tiempo exige resolver problemas estructurales que se repiten en toda la región. La Cepal identificó tres grandes obstáculos: los bajos niveles de inversión, el escaso crecimiento de la productividad y la elevada informalidad laboral. Sobre este último punto, el organismo estimó que cerca de la mitad de los trabajadores latinoamericanos se desempeña en condiciones de informalidad.
El contexto: la cumbre de la Cepal
La presentación coincidió con el inicio del encuentro más importante del organismo. República Dominicana es anfitriona del Cuadragésimo Primer Período de Sesiones de la Cepal, a celebrarse del 7 al 9 de octubre de 2026, en la ciudad de Santiago de los Caballeros. Esa reunión bienal reunirá a cancilleres, jefes de delegación de los Estados miembros, ministros, representantes de organismos internacionales, del sector privado, la academia y la sociedad civil.
El documento presentado continúa la línea iniciada en el período anterior, realizado en Lima en 2024, cuando la Cepal propuso moverse del «qué» al «cómo» lograr las transformaciones. El evento también marcará el inicio de la presidencia de República Dominicana en la Cepal para el período 2026-2028, en sustitución de Perú.
