
La crisis del transporte golpea a Villa Elisa y Provincia adelanta subsidios
El conflicto que afecta al transporte público en La Plata continúa generando complicaciones en toda la región y también repercute de lleno en Villa Elisa, City Bell, Gonnet y el resto de la Zona Norte.
Los vecinos denuncian demoras, largas esperas y unidades colapsadas en horarios pico. En este contexto, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció que anticipará subsidios a las empresas de colectivos con el objetivo de sostener el servicio y evitar que se profundice la crisis.
La medida fue confirmada luego de una reunión entre autoridades provinciales y representantes de las cámaras empresarias del transporte, en la que se resolvió adelantar el pago de subsidios correspondiente a abril con un incremento excepcional del 65%, por encima del porcentaje habitual. Desde Provincia señalaron que el refuerzo económico busca aliviar la delicada situación financiera de las empresas frente al aumento de costos operativos, combustible y mantenimiento de unidades.
Sin embargo, mientras se esperan soluciones de fondo, el servicio continúa funcionando con frecuencias reducidas y miles de pasajeros siguen padeciendo las consecuencias. En distintos puntos de La Plata se registraron nuevamente paradas repletas, largas filas de espera y colectivos que circulan llenos sin detenerse, una postal que también se replica diariamente en Villa Elisa, especialmente sobre Camino Centenario, Camino General Belgrano y Avenida Arana, donde numerosos vecinos dependen del transporte público para trasladarse hacia el centro platense, City Bell, Gonnet o la Ciudad de Buenos Aires.
La problemática afecta especialmente a trabajadores, estudiantes y jubilados de la localidad, quienes desde hace varios días expresan su malestar por demoras que en algunos casos superan los 40 minutos entre unidad y unidad, además de complicaciones para abordar en horarios de alta demanda. Usuarios de líneas que atraviesan Villa Elisa como la Norte, Este, Oeste y ramales interurbanos advierten que la reducción de frecuencias se siente con fuerza durante la mañana temprano y el regreso laboral de la tarde.
Desde el sector empresario aseguran que el sistema atraviesa una crisis estructural y remarcan que sin una actualización integral de subsidios será difícil normalizar completamente el servicio. Mientras tanto, el conflicto sigue sin resolución definitiva y genera creciente preocupación en los barrios del norte platense, donde la dependencia del transporte público es clave para la movilidad cotidiana.
