La quita de subsidios y la actualización del precio mayorista explican el fuerte incremento

Crece la preocupación por el impacto en los hogares y en la economía cotidiana

Las tarifas de electricidad registraron a lo largo de 2025 un aumento acumulado superior al 300%, en el marco del proceso de recomposición tarifaria impulsado por el Gobierno nacional. El ajuste se dio principalmente por la reducción de subsidios, la actualización del precio mayorista de la energía y los cambios en los cuadros tarifarios de las distribuidoras.

Según datos difundidos por Noticias Argentinas, el incremento se aplicó de forma escalonada durante el año y se reflejó con mayor fuerza en las facturas residenciales, en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo y el encarecimiento general del costo de vida.

Un esquema tarifario con mayor traslado de costos a los usuarios

El aumento respondió a una redefinición del esquema de subsidios, que dejó de ser generalizado para avanzar hacia un sistema de segmentación. En ese proceso, numerosos hogares pasaron a afrontar una mayor proporción del costo real del servicio eléctrico.

A la quita de subsidios se sumó la actualización del precio estacional de la energía, que venía retrasado respecto de la inflación, y los ajustes solicitados por las empresas del sector para sostener la prestación del servicio.

El impacto social del aumento de la electricidad

El fuerte incremento de la luz comenzó a generar preocupación en organizaciones de consumidores y sectores sociales, que advierten sobre la dificultad de muchos hogares para afrontar las boletas, especialmente durante los meses de mayor consumo.

Especialistas señalan que el aumento del costo de la energía impacta no solo en las familias, sino también en comercios y pequeñas actividades productivas, con efectos indirectos sobre los precios y la economía local.

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