La UNLP vuelve a marchar contra el ajuste universitario

La Universidad Nacional de La Plata participará este martes de una nueva Marcha Federal Universitaria en medio de un escenario de fuerte deterioro salarial, caída de becas y reducción de fondos para ciencia e infraestructura. La movilización reunirá a docentes, no docentes, investigadores y estudiantes de todo el país bajo la consigna “Marcha Federal: Milei cumplí la ley”, en referencia a la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso y todavía no aplicada por el Gobierno nacional.
En La Plata, el Frente Gremial Universitario —integrado por ADULP, ATULP y la FULP— convocó a toda la comunidad educativa a participar de la protesta. La UNLP además dispuso facilidades académicas y administrativas para quienes adhieran a la movilización.
Los números del ajuste en la UNLP y las universidades
Las cifras difundidas por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) muestran el alcance del desfinanciamiento que atraviesan las universidades públicas. Según el organismo, las transferencias nacionales a las universidades cayeron un 45,6% en términos reales desde 2023, afectando actividades académicas, investigación, extensión, infraestructura y programas estudiantiles.

Uno de los recortes más importantes impactó en obras e infraestructura universitaria. El Gobierno nacional redujo $5.303 millones destinados a infraestructura del conocimiento, afectando proyectos en trece universidades del país. Entre las más perjudicadas aparece la UNLP, que dejó de recibir $1.043 millones para obras y desarrollo científico. También fueron afectadas la Universidad Nacional de General San Martín y la Universidad Nacional de Avellaneda, con recortes de $700 millones cada una; la Universidad Nacional de Río Cuarto, con $680,5 millones menos; y la Universidad Nacional de Entre Ríos, con una reducción de $540 millones.
En paralelo, desde la UNLP indicaron que durante 2026 no recibieron fondos nacionales para infraestructura, lo que obligó a sostener obras en facultades, laboratorios y centros de investigación mediante reasignaciones internas y recursos propios.
Salarios, becas y crisis científica
El conflicto universitario tiene además un fuerte componente salarial. Los gremios y el CIN sostienen que los salarios docentes y no docentes perdieron alrededor del 50% de su poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei y se encuentran en los niveles más bajos de las últimas dos décadas. El deterioro ya provoca renuncias, pluriempleo y dificultades para sostener equipos académicos y científicos.
Según datos del CIN, los salarios universitarios deberían aumentar un 47,3% para recuperar el nivel previo a diciembre de 2023. Además, el 80% de los docentes universitarios cobra por debajo de la línea de pobreza.
La situación también golpea a los estudiantes. Las becas Progresar permanecen congeladas desde hace dos años en $35.000, en un contexto de fuerte aumento del costo de vida. Desde las organizaciones estudiantiles advierten que muchas ayudas ya no alcanzan para cubrir transporte, alquiler, apuntes o alimentación, especialmente en ciudades universitarias como La Plata.
Otro de los puntos críticos es la investigación científica. Informes del sector muestran una caída del 72,6% en los fondos destinados a investigación universitaria, mientras continúan paralizadas obras científicas y proyectos estratégicos en distintas universidades nacionales.
La cuarta Marcha Federal Universitaria buscará reinstalar el debate sobre el financiamiento del sistema público de educación superior y advertir sobre el impacto que el ajuste tiene sobre la enseñanza, la producción científica y el acceso a la universidad pública en la Argentina.
