Lago Escondido: el control ambiental se aplica con doble est?ndar, rigor para algunos, privilegios para otros

En el ?rea Natural Protegida R?o Azul ? Lago Escondido (ANPRALE), el cuidado del ambiente y el cumplimiento de la normativa deber?an ser principios rectores para todos los actores que transitan y operan en el territorio. Sin embargo, los hechos muestran un criterio desigual en la aplicaci?n del control ambiental.
Desde la primera Marcha por la Soberan?a, la Columna de Monta?a sostuvo una conducta estrictamente ajustada a la legislaci?n local y a las buenas pr?cticas ambientales. No se realizan fogatas, cada participante carga con la basura que genera y la que encuentra, no se reproduce m?sica, no se utilizan motores ni dispositivos que alteren el entorno, y se respeta de manera integral la flora y la fauna del ?rea protegida.
Este comportamiento contrasta con las pr?cticas atribuidas a Hidden Lake S.A., donde parecen regir otras reglas. Con el paso del tiempo, esa doble vara se vuelve cada vez m?s evidente, alimentando cuestionamientos sobre el rol efectivo del control ambiental y la igualdad ante la ley dentro de un ?rea que, por definici?n, deber?a estar resguardada.
La defensa del ambiente no puede ser selectiva ni funcional a intereses privados. Proteger un ?rea natural implica garantizar acceso, control y cumplimiento normativo en condiciones de equidad, sin excepciones.
Las Malvinas son argentinas. Lago Escondido tambi?n.
La Patagonia argentina no se vende: se defiende.
