«Me gatilló en el cuello»: el horror de la CNU en Villa Elisa

La memoria suele borrar detalles con el paso del tiempo. Pero hay noches que permanecen intactas. Walter Fabián Martini tenía apenas 10 años cuando un grupo armado de la CNU (Concentración Nacional Universitaria) irrumpió en su casa de Villa Elisa durante la madrugada del 4 de abril de 1976. Casi cincuenta años después, volvió a sentarse frente a un tribunal y relató, con la precisión de quien nunca pudo olvidar, una escena que marcó para siempre su vida.
«Me puso la pistola en el cuello y gatilló», declaró ante el Tribunal Oral Federal N°1 de La Plata.
Su testimonio formó parte de una nueva audiencia del juicio que investiga los crímenes cometidos por la Concentración Nacional Universitaria (CNU), la organización parapolicial que actuó en La Plata antes y durante la última dictadura militar.
Una noche de terror en Villa Elisa
La noche del 3 de abril de 1976 parecía una más en la vivienda familiar de la calle 415. Su hermana, Graciela Herminia Martini, de 25 años, había salido a cenar junto a su compañero Néstor Hugo Dinoto y otra pareja amiga. En la casa permanecían Walter y su madre.
Cerca de las 23 comenzaron los golpes.
Desde una ventana, el niño observó vehículos apostados en las esquinas y hombres armados rodeando la vivienda. Cuando intentó llamar por teléfono, escuchó una amenaza desde el otro lado de la puerta:
—No llames a nadie porque el que va a venir es boleta. Y la policía tampoco va a venir.
Los hombres comenzaron a destruir la puerta con un hacha. Ante el temor de que la derribaran, Walter decidió abrir.
Cinco integrantes de la patota ingresaron armados. Vestían borceguíes, pantalones camuflados y llevaban armas largas. Durante horas revolvieron cada rincón de la casa buscando información sobre Graciela, su militancia política y supuestos escondites de armas o documentos.
Como su madre atravesaba un delicado cuadro de salud mental y apenas podía responder, era el propio Walter quien contestaba los interrogatorios.
«Quedate quieto porque te mato»
Uno de los momentos más estremecedores de la declaración llegó cuando recordó la agresión contra su madre.
Los atacantes comenzaron a golpearla. El niño intentó acercarse para ayudarla.
Entonces uno de los hombres lo sujetó por el cuello.
«Me agarró de acá, me puso la pistola en el cuello y gatilló. Después me dijo: ‘Quedate quieto porque te mato'», relató.
Walter cursaba cuarto grado en la Escuela Nº14 de Villa Elisa.
Mientras tanto, los hombres seguían destruyendo la vivienda. Rompieron pisos con hachas, revisaron habitaciones y quemaron libros, fotografías y objetos personales de la familia.
En medio del operativo, uno de ellos intentó justificar lo que estaba ocurriendo.
«Tu hermana milita en un partido», le dijo.
Y agregó una frase que el tiempo tampoco pudo borrar:
«Agradecé que sos hermano y no hijo, porque si no no la contabas».
Encerrados bajo la escalera
Con el correr de las horas, los atacantes comenzaron a mostrarse nerviosos.
Incluso se llevaron momentáneamente a su madre para intentar obtener información sobre el paradero de Graciela y de otras militantes. Más tarde los encerraron a ambos en un pequeño espacio debajo de una escalera.
Desde allí, Walter escuchó corridas, motores acelerando y una intensa ráfaga de disparos.
Al día siguiente, un tío llegó a la vivienda y encontró la puerta destrozada. Fue quien logró liberarlos.
Comenzó entonces una búsqueda desesperada.
La denuncia fue presentada en la comisaría de Villa Elisa.
«Nunca vinieron. Todavía los estoy esperando», dijo durante su declaración, en referencia a la ausencia de cualquier investigación policial.
El asesinato de Graciela Martini y Néstor Dinoto
Horas después aparecieron los cuerpos de Graciela Martini y Néstor Hugo Dinoto en las afueras de La Plata.
Walter recordó haber visto a su hermana durante el velorio.
«Tenía marcas de cigarrillo en la piel», declaró.
La violencia no terminó con los asesinatos.
Su madre se fue encerrando cada vez más en sí misma. Su padre y su hermano continuaron trabajando fuera de la ciudad. Él quedó prácticamente solo, conviviendo con el miedo.
«Yo dejaba cosas trabando las puertas antes de ir a la escuela para saber si alguien había entrado», recordó.
También contó que antes del secuestro había observado un automóvil Peugeot claro que seguía habitualmente a su hermana durante actividades militantes en Villa Elisa.
Y recordó una frase que su padre le repetía desde principios de los años setenta:
«Si seguís militando, un día te voy a encontrar en una zanja».
Años después, aquella advertencia se convertiría en una dolorosa realidad.
El juicio a la CNU
El relato de Walter Martini forma parte del segundo tramo del juicio que investiga el accionar de la CNU en La Plata.
En el banquillo de los acusados se encuentran Carlos Ernesto «El Indio» Castillo, Juan José «Pipi» Pomares y Antonio Agustín De Jesús, señalados por su participación en una organización que actuó de manera coordinada con el aparato represivo y sembró el terror sobre militantes políticos y sociales.
Su testimonio volvió a poner en primer plano algo que los expedientes suelen ocultar: detrás de cada crimen hubo familias enteras atravesadas por el horror.
Y detrás de los nombres de las víctimas hubo también niños que crecieron con recuerdos imposibles de olvidar.
Walter Martini tenía 10 años aquella noche.
Hoy tiene casi sesenta.
Pero todavía puede escuchar el sonido del gatillo junto a su cuello.
Mirá el testimonio completo de Walter Martini durante la audiencia del juicio a la CNU
💛 Apoy? 1894 Radio
La radio digital de Villa Elisa que informa, acompa?a y da voz a la comunidad
Sin vos, no hay aire 🎧
En un contexto dif?cil para los medios independientes, necesitamos de tu apoyo para seguir al aire. Tu aporte nos ayuda a sostener la programaci?n, la producci?n period?stica y este espacio de comunicaci?n local.
🎧 Programaci?n en vivo
📰 Informaci?n local
🎙️ Producci?n independiente
💛 Comunidad de Villa Elisa
Eleg? c?mo apoyar
Cada aporte, por peque?o que sea, ayuda a que 1894 Radio siga creciendo 📻
