Tras la votación en el Congreso, y frente a un grupo de jubilados y organizaciones que se expresaban pacíficamente, las fuerzas federales lanzaron una feroz represión.

Más de 50 personas, entre ellas personas mayores, una niña de 7 años, trabajadores de prensa y defensores de DDHH, resultaron heridas o afectados por los gases químicos lanzados de manera indiscriminada y por los disparos con postas de goma en zonas vitales. Al menos dos personas fueron detenidas arbitrariamente durante la represión.

La Comisión Provincial por la Memoria, en su carácter de Mecanismo local de prevención de la tortura, están monitoreando el despliegue represivo durante la protesta en el marco del trabajo conjunto con el Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios, que asistió a las víctimas, y en articulación con el Comité nacional para la prevención de la tortura y el Mecanismo local de CABA.

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